El Director/Jefe de Seguridad como actor de la Seguridad Internacional. #SeguridadPrivada en España.


El Director/Jefe de Seguridad como actor de la Seguridad Internacional

Victor Perez Sañudo

SME on Law Enforcement and Security

El Director/Jefe de Seguridad como actor de la Seguridad Internacional

La demanda de especialistas de seguridad en entornos internacionales sigue una tendencia creciente en los últimos años. La creciente inestabilidad mundial debida a conflictos internacionales y al terrorismo, el aumento de misiones en diferentes partes del mundo por parte de Organismos Internacionales (OOII) y Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), unido a una mayor presencia del sector privado en lugares donde la seguridad requiere una especial atención, hace que los expertos en seguridad sean demandados en gran medida y sea esta una profesión en auge.

A pesar de esta creciente demanda de expertos en seguridad, la presencia de especialistas españoles en entornos internacionales continua siendo muy escasa, proviniendo los pocos presentes en este mercado en su inmensa mayoría de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado (FCSE) o de las fuerzas armadas (FFAA), con una minoría proveniente del ámbito de la seguridad privada. A través de este artículo trataremos de aportar luz sobre algunas de las posibles causas de esta escasa presencia de profesionales españoles de la seguridad privada como expertos de seguridad en entornos internacionales. 

  1. Formación no enfocada al ámbito internacional. La orden INT/318/2011, de 1 de Febrero, sobre personal de seguridad, en su disposición transitoria tercera establece que los centros que tengan reconocidas titulaciones para la habilitación de Director de Seguridad, deberán adaptar los cursos acorde al anexo III de la orden, el cual establece que las titulaciones para la habilitación de Directores de Seguridad habrán de tener como base la superación de cursos en los que se impartan una serie de materias que son listadas (seguridad física, protección civil, etc.), no incluyendo ninguna materia de especial o específica aplicación en entornos internacionales o al menos de conocimiento de los mismos. Adicionalmente resulta inusual que los centros que imparten estudios encaminados a la habilitación de Director de Seguridad incluyan alguna asignatura en Inglés, siendo esta la lengua prioritaria de trabajo en los entornos internacionales, por lo que independientemente del conocimiento de la lengua inglesa que los expertos españoles puedan tener, su conocimiento del vocabulario específico inglés en el ámbito de la seguridad es insuficiente.
  2. Carencia de formación específica en gestión. En la seguridad privada española es frecuente encontrar grandes profesionales que disponen de la mayoría de las especialidades, sino de todas, considerando finalizado su proceso formativo en seguridad con la obtención de las habilitaciones como Jefe de Seguridad y/o Director de Seguridad. En el ámbito de la seguridad internacional es necesaria una especialización adicional y continua en gestión de múltiples materias como Gestión de Riesgos y Amenazas (Risk/Threat Management), Gestión de Proyectos (Project Management), Gestión de Procesos (Process Management), Gestión de Prevención de Perdidas (Loss Prevention Management), etc.; materias que no son lo suficientemente abordadas en las formaciones de seguridad existentes en nuestro país y que sin embargo resultan de conocimiento imprescindible para un experto de seguridad, aún más la disposición de acreditaciones específicas sobre estas materias que puedan ser presentadas a un potencial empleador.
  3. Ausencia de una certificación de experto en seguridad reconocida internacionalmente, desconocimiento de las certificaciones existentes y carencia de un centro nacional formativo específico para el ámbito internacional. La formación reglada en el ámbito de seguridad privada española está enfocada a un mercado nacional, no existiendo un reconocimiento de la misma a nivel internacional. Nuestra TIP como Director o Jefe de Seguridad carece de homologación fuera de nuestras fronteras y no obstante existe la errónea creencia que una vez obtenidas estas habilitaciones hemos llegado al techo de la formación en materia de seguridad, no siendo así y existiendo diversas certificaciones como la ISO31000 y la CPP, entre otras, cuyo reconocimiento es mundial y las cuales muchas ofertas de trabajo en el ámbito internacional ya establecen como obligatorias para optar a un puesto de trabajo. En el ámbito de la formación universitaria existen múltiples formaciones postgrado en España que incorporan la denominación “Seguridad Internacional” en su título, no obstante estas formaciones están enfocadas al ámbito estratégico, dejando de lado el ámbito operacional y táctico, que es al que nos estamos refiriendo en este artículo y para cuya formación no existe a día de hoy una formación postgrado en España suficiente y adecuada. En otros países de nuestro entorno existen incluso centros de formación nacionales específicos, como ZIF en Alemania, donde se forma a los profesionales que quieren trabajar o van a ser destinados en entornos internacionales y se incluyen materias de seguridad como parte de esta formación.
  4. Limitado acceso del profesional de seguridad privada español al entorno internacional. Existen dos grandes sectores con permanente demanda de expertos de seguridad en el ámbito internacional, las OOII/ ONGs y las empresas del sector privado instaladas en diferentes países. Es cierto que el acceso a las OOII/ONGs está principalmente copado por miembros (normalmente ex) de las FCSE y FFAA, no porqué su formación sea necesariamente mejor sino porque en su mayoría, debido a su trabajo, han tenido la oportunidad de trabajar en entornos internacionales representando a sus respectivos Ministerios y esto les ha permitido conocer que hay un mundo de oportunidades más allá de nuestras fronteras. En el caso de las empresas del sector privado presentes en entornos internacionales, son conscientes en su gran mayoría de la necesidad de servicios específicos en materia de seguridad y pagan un alto precio por ellos, por lo que es normal que recurran a expertos con un extenso currículo antes que dar la oportunidad de entrar en el mercado a nuevos profesionales.
  5. Desconocimiento de las empresas españolas respecto a sus necesidades en materia de seguridad privada o rechazo del coste asociado. La incesante globalización de los servicios ha facilitado la creciente presencia en los últimos años de empresas españolas en los lugares más remotos del mundo. A pesar de la instalación de complejos industriales y el desplazamiento de profesionales (expatriados) a lugares cuya seguridad requiere una especial atención, el sector privado español continua erróneamente considerando la inversión en seguridad como un gasto prescindible. La marginalidad de la seguridad privada en España, respecto a la dignificación de esta profesión en otros países donde está no solamente bien valorada sino que diría incluso venerada, hace que las empresas españolas se aventuren a instalarse en diferente países sin tan siquiera realizar un análisis de amenazas sobres sus instalaciones (facilities), su personal (staff) y sus bienes (assets), limitando sus estrategias de mitigación de riesgos a la externalización o transferencia de los mismos a través de la contratación de seguros.
  6. Marginalidad de la seguridad privada en España. He mencionado en el punto anterior el aspecto de la marginalidad de la seguridad privada en nuestro país, aspecto que por doloroso no hemos de esquivar y ha de ser reconocido para poder trabajar en su desaparición y la correcta valoración del experto de seguridad privada en España. En nuestro país las condiciones laborales y económicas de los profesionales de la seguridad privada son paupérrimas comparadas con los expertos de otros países de nuestro entorno. El Director/Jefe de Seguridad en el ámbito internacional, cualquiera que sea la denominación que el puesto conlleve (Safety & Security Manager,Senior Security Expert, etc.) goza de un reconocido prestigio y de una remuneración acorde a su cargo y la responsabilidad que este conlleva, siendo común que forme parte del Consejo de Dirección de la organización o que su puesto se encuentre equiparado con otros puestos senior, participando de las tomas de decisión en el ámbito global de la misma.

No cabe duda que vamos con retraso y hemos de comenzar a dar los pasos necesarios para que a medio plazo se disponga en España de una cantera de expertos preparados, los cuales puedan dar el salto al entorno internacional. Algunas de las recomendaciones para mitigar las causas anteriormente citadas pudieran ser las siguientes:

  • Incorporación de materias de ámbito internacional en la formación actualmente existente de Directores y Jefes de Seguridad, con especial atención a la posibilidad de recibir formación en terceros idiomas y conocer los lexicones/glosarios específicos de seguridad en al menos el idioma Inglés.
  • El Director/Jefe de Seguridad ha de ser un gestor, un manager, por lo que su formación ha de ir enfocada a lo que se espera de semejante profesional. Los currículos formativos enfocados a la habilitación de los Directores/Jefes de Seguridad han de elevar el nivel esperado de estos expertos, con mayor carga lectiva sobre gestión y una doctrina más unificada con estándares internacionales.
  • La habilitación como Director/Jefe de Seguridad habrá de pasar en algún momento por un proceso de adaptación y unificación de criterios educativos con otros países, similar al “Plan Bolonia” en el ámbito universitario, de tal manera que exista una homologación que reconozca la formación de nuestros profesionales fuera de nuestras fronteras. A su vez ha de trabajarse en la incorporación de certificaciones ya existentes y mundialmente reconocidas, como las anteriormente citadas, en los planes de formación. La creación de estudios postgrado enfocados al ámbito de la seguridad internacional, desde una perspectiva operacional y táctica, continua siendo una asignatura pendiente en nuestro país. Adicionalmente, la creación de un centro de formación nacional por el que puedan pasar a formarse todas aquellas personas interesadas en trabajar en entornos internacionales, incluidos los funcionarios del gobierno, y donde se preste adecuada atención al concepto de seguridad, no solo desde la perspectiva security sino también desde la perspectiva safety, continua pendiente en España.
  • El acceso del experto de seguridad privada a los entornos profesionales internacionales ha de ser facilitado, bien mediante acuerdos de cooperación con OOII/ONGs o bien mediante el establecimiento de programas de prácticas, que faciliten este primer contacto y acceso fuera de nuestras fronteras. Sin una primera toma de contacto, difícilmente se podrá ganar la experiencia necesaria sobre el terreno para poder optar a puestos de mayor responsabilidad y peso dentro de las organizaciones.
  • Es un lamentable hecho que en España, a pesar de nuestro pasado reciente, carecemos de una cultura de seguridad privada. La labor de concienciación de las empresas españolas sobre la necesidad de invertir en seguridad en sus misiones internacionales, comenzada en un pasado reciente por organizaciones domo ADISPO y ASIS entre otras, ha de continuar y ser aún si cabe reforzada. La inversión en seguridad, como el propio nombre indica, es una inversión (no un gasto) para la empresa y redunda en su propio beneficio.
  • En tanto la formación en materia de seguridad privada en España no sea acorde al nivel de un puesto de Dirección y obtengamos el merecido pero ausente reconocimiento profesional, se seguirá infravalorando el sector de la seguridad privada por los potenciales clientes. Igualmente en el ámbito universitario la Seguridad sigue siendo la gran ausente, a pesar de que algunos centros formativos ya incorporan alguna materia de seguridad en los currículos de diversas formaciones, sirvan como ejemplo la Universidad del País Vasco y la Universidad de Valencia en sus formaciones postgrado para Observadores Internacionales; habiendo de trabajar el sector de la seguridad privada para que su presencia en los ciclos formativos universitarios se incremente en su justa medida y deje de ser la excepción a la norma.

Por lo que hemos visto queda un largo camino por recorrer para que la presencia en entornos internacionales, de los expertos en seguridad españoles, sea equiparable a los del mundo anglosajón y que esta profesión tenga el merecido prestigio del que goza en otros países de nuestro entorno. Este es un camino que hemos de emprender todos juntos, dignificando nuestra labor y valorando nuestros conocimientos en su justa medida, no cesando en el proceso formativo que un día comenzamos para convertirnos en expertos de la seguridad.

Fuente: www.linkedin.com/pulse

Saludos

Mario Meneses

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