Presentan el Instituto de Formación de Profesionales en Seguridad. #SeguridadPrivada


 

Rubén Pacheco / Pulso
Debido a la falta de profesionalización, preparación y capacitación de personal de seguridad privada en establecimientos públicos o particulares, hoy fue presentado el Instituto de Formación de Profesionales en Seguridad en la capital potosina por el director de la institución, Luis Alberto Navarro Guerrero.

Detalló que el diplomado en seguridad ofertará las materias de: seguridad patrimonial; prevención y combate contra incendios; plan de respuesta a emergencias; arte marcial; evaluación de vulnerabilidad y análisis de riesgos; protección de funcionarios y protección de personas.

En la presentación del instituto ante medios locales, el directivo indicó que los instructores encargados de las materias son certificados por las Secretarías del Trabajo y Previsión Social (STPS) y la de Educación Pública (SEP).

“La finalidad de crear estas ocho materias, es para crearle una facilidad a todos los estudiantes del nivel medio superior para que saliendo de la preparatoria ellos puedan estudiar en éstas instalaciones durante cinco meses”, argumentó.

Indicó que como parte de la evaluación, los estudiantes realizarán sus prácticas profesionales en empresas de la zona industrial o firmas de seguridad privada.

Enfatizó que el centro de formación de personal de seguridad, busca formar trabajadores capacitados en el referido rubro de servicio de atención privada o personalizada.

Informó que las clases inician el 13 de junio, siendo solamente sábados y domingos en sesiones de cinco horas para acumular un total de 100 horas en cinco meses. Las primeras generaciones serán con grupos de 20 estudiantes.

Para aquellos jóvenes con deseos de ingresar deberán presentar como requisitos: CURP, credencial del IFE o INE, comprobante de domicilio, carta de no antecedentes penales, examen toxicológico; estudio socioeconómico, psicométrico, así como médico con historial clínico. La inscripción es de 700 pesos con una cuota de 300 pesos semanales.

Fuente: pulsoslp.com.mx

Saludos

Mario Meneses

Urge fortalecer regulación de empresas de #SeguridadPrivada, advierte senador David Monreal


El legislador del PT presentó una iniciativa para obligar a las empresas a procedimientos de evaluación y de control de confianza acreditados

Por: MiMorelia.com – 29 de Marzo de 2015 – 18:19 horas

Ciudad de México (MiMorelia.com).- El senador David Monreal Ávila afirmó que las instituciones de seguridad pública han sido rebasadas por la delincuencia y que México padece una severa crisis de inseguridad y violencia, donde las policías privadas son una “válvula de escape” para hacer frente a esta problemática.

Sin embargo, el legislador del Partido del Trabajo advirtió que las empresas de seguridad privada se han incrementado de manera exponencial y muchas carecen de registro, capacitación, tecnología e infraestructura para garantizar sus servicios.

Por esa razón, dijo, este tipo de empresas “son un peligro para la sociedad”, pues vulneran las disposiciones de la ley en la materia al realizar actividades relacionadas con los guardias privados debidamente autorizados y cuando ocurra algún acontecimiento, dichos elementos “no sabrán cómo actuar, o bien podrían estar involucrados”.

Consideró urgente fortalecer su regulación, ya que no se trata de un tema entre particulares ni de un servicio comercial, sino de auxiliares de la seguridad pública que, de trabajar de manera coordinada, podrían lograr buenos resultados.

Monreal Ávila propuso reformar la Ley Federal de Seguridad Privada para que las empresas que soliciten la autorización para brindar este tipo de servicios tengan la obligación de aplicar y presentar la aprobación de los procedimientos de evaluación y de control de confianza, acreditados por el Centro Nacional de Certificación y Acreditación del personal.

Para el desempeño de sus funciones, los directores, administradores, gerentes y personal administrativo tienen que acreditar que no hacen uso de sustancias psicotrópicas, de estupefacientes u otras que produzcan efectos similares, ni padecer alcoholismo.

En tanto, continuó, el personal operativo, además de cumplir con los requisitos anteriores debe contar con el perfil médico y de personalidad que exija el servicio.

También planteó como una obligación de las empresas de seguridad privada comunicar por escrito al prestatario la autorización para brindar este servicio, cédula de identificación del personal operativo y, en su caso, inscripción de cada arma de fuego o equipo utilizado por las personas físicas o morales en el Registro Nacional de Empresas, Personal y Equipo de Seguridad Privada.

Argumentó que, contrario a lo que establece el artículo 5, fracción II de la Ley, no existe un Registro Nacional de Empresas, Personal y Equipo de Seguridad Privada confiable y actualizado.

Agregó que la Auditoría Superior de la Federación realizó una revisión al programa “Evaluación de la Política Pública de Seguridad Pública” de la Secretaría de Gobernación, en la que detectó un incremento de la inseguridad y los índices de percepción ciudadana entre 2007 y 2013, mientras que el personal de las empresas de seguridad privada se incrementó siete por ciento.

La iniciativa se turnó a las comisiones unidas de Seguridad Pública y de Estudios Legislativos, Primera, para su análisis y dictamen correspondiente.

Fuente: mimorelia.com

Saludos

Mario Meneses

Delincuentes encuentran cobijo en la #SeguridadPrivada


 

Seguridad Privada en la calle

* Delincuentes encuentran cobijo en la seguridad privada

* Un día vigilan a quien les paga y al otro lo secuestran

* El negocio representa el uno por ciento del PIB nacional

México se ha convertido en una bomba de tiempo.

Por toda la república están esparcidos 85 mil 439 elementos armados, algunos con consentimiento del Gobierno y otros sin él, que ofrecen el servicio de seguridad privada para quien tiene con qué pagarla.

Son 64 mil 235 personas las que integran el registro de empresas, personal y equipo de seguridad. Cuentan con mil 492 vehículos, mil 858 armas cortas y dos mil 093 armas largas que circulan por la República en manos de impreparados, expolicías, exmilitares, exladrones, exasesinos y todo ese tipo de “fauna humana” que presta sus servicios al mejor postor.

El país se encuentra en un riesgo permanente porque no hay un control estricto, ni siquiera de las personas que portan armas de manera regulada en el ámbito estatal y nacional.

El desorden que priva entre los servicios públicos y privados o “piratas” de seguridad, registraron en los últimos tres años un aumento sustancial de tres mil 900 empresas.

Sin embargo, se calcula que por cada compañía formal, existen una o dos llamadas “simuladoras” que no cuentan con los niveles mínimos para ofrecer un servicio que garantice la seguridad de su cliente, asegura Alberto Rivera Armendariz, de la Asociación Mexicana de Seguridad Privada, Información, Rastreo e Inteligencia Aplicada (AMSIRIA).

Hace cinco años las empresas dedicadas a este rubro no llegaban ni a las 800, pero actualmente sólo de las registradas y controladas por el gobierno, suman tres mil 900.

El riesgo en el que se encuentra la nación está a la vista de todos y, pese a ser tan evidente, todavía no se han tomado acciones claras y definitivas en el Gobierno para tener perfectamente bien circunscritos en la ley la operatividad de estas personas y empresas.

w Antes eran guardaespaldas, ahora son custodios

Muy pocos miembros, por supuesto armados, de las empresas de seguridad cumplen todos los requisitos que deben tener quienes velan por la integridad de otras personas. Hay en ese grupo de “custodios” (antes se les llamaban guardaespaldas o guaruras), con extensos antecedentes penales.

Responsable de que no se exijan certificados de no antecedentes penales, como ocurría antes, es el propio Gobierno que ha dejado de expedirlo, como si estuviésemos viviendo en Suiza, Suecia, Alemania o Noruega y los mexicanos fuesen cumplidores de la ley.

Eran menos peligrosas las guardias blancas del Porfiriato (que ya volveremos a ver en México desgraciadamente) que estos grupos de seguridad y la cantidad enorme de “guardaespaldas” con las que se mueven los gobernantes, políticos y poderosos en México.

La colmena de “vigilantes” no sólo se circunscribe a los miembros del Ejército, la Marina o la Policía Judicial, hay otros grupos como las policías estatales, municipales, autodefensas, la Fuerza Rural y está la seguridad privada. Todos armados.

Sobre este grave problema, tengo una experiencia personal. En 1968, durante una charla que sostuve con don Lázaro Cárdenas, mientras subíamos los escalones hacia los manantiales de Uruapan, Michoacán, me dijo que la recuperación de los recursos energéticos para el Estado era vital para la soberanía de la nación que había sido amenazada por las empresas extranjeras.

El general Cárdenas me hizo hincapié en que los empleados de las compañías extranjeras vivían en sus guetos de lujo, custudiados por guardias blancas (todos mexicanos con mandos extranjeros), que impedían el paso a los mexicanos (incluido al Ejército) y que esas empresas promovían la rebelión armada en contra del gobierno de la República.

Inclusive me dijo que cuando había sido comandante militar de la Huasteca veracruzana, en 1926, tuvo que esperar una hora a que las guardias blancas le flanquearan la entrada a uno de los campos que producían más petróleo que Estados Unidos, como eran los de Cerro Azul y Potrero del Llano.

Ahora esos grupos indebidamente armados que nadie controla, hacen en el país lo que les viene en gana. Impiden el paso en calles, colonias, cachean personas, exigen identificación oficial y, en muchos casos, son auténticos ladrones con placa de empresas privadas, tan nefastos como los todavía miles de policías que con uniforme, placa, garrote y pistola, extorsionan y torturan al pueblo.

w El seguro negocio de la seguridad privada

Este mercado en México representa el uno por ciento del Producto Interno Bruto, que en buen cristiano significa más de ocho mil millones de dólares al año, de acuerdo con cifras del Consejo Nacional de Seguridad Privada.

Otra estimación de ese mismo consejo señala más de 10 mil empresas de seguridad que trabajan en todo el territorio nacional, de las cuales el 80 por ciento no están reguladas o autorizadas. De las dos mil restantes, aproximadamente el 10 por ciento, o sea 200 empresas, cuentan con algún certificado de calidad o aval legal.

Fuera de esas 200 compañías, el resto se expanden sin control, reproduciendo los mismos esquemas de ineficiencia de las corporaciones policiacas del país que ya está más que probado sirven para muy poco.

Es probable que en el universo de empresas irregulares, estén integrando en sus filas a más de 60 mil expolicías de diversas corporaciones federales, estatales y municipales que han sido dados de baja en los últimos cinco años por diversos motivos. Sobre este lumpen armado y capacitado a medias, no hay seguimiento oficial.

En cambio existen grandes expedientes detallando incapacidades físicas, mentales y operativas que les costaron el empleo y que recuperaron irresponsablemente en las empresas “irregulares”.

El personal irregular que se alquila como escoltas, armadas por supuesto, de empresarios que pueden pagarlas o de políticos y gobernantes que se las paga el pueblo, ostentan documentos apócrifos o incompletos.

Puede decirse con seguridad que la sociedad mexicana sigue expuesta al hampa, ya sea la que usa pasamontaña y antifaz o las que usan su placa de seguridad privada.

Este segmento de la seguridad privada le da continuidad a las formas de corrupción e inoperancia que caracterizan a los cuerpos policiacos, que hasta ahora no se han podido unificar en adiestramiento, criterios operativos, sueldos, armamento, coordinación operativa y en el registro puntual de todos sus elementos.

De este sector, surgen los que idean y ejecutan secuestros, asaltos, homicidios y todos los delitos habidos y por haber, porque son gente entrenada para eso.

Y hasta la próxima semana en este mismo espacio.

manuelmejidot@gmail.com

#Eulen #seguridad obtiene la certificación del sistema de gestión de la continuidad del negocio


Eulen Seguridad obtiene la certificación del sistema de gestión de la continuidad del negocio

La entrega de dicha certificación se ha realizado en las oficinas del Grupo EULEN de la mano de Avelino Brito, Director General de AENOR, a Mª José Álvarez Mezquíriz, Vicepresidenta Corporativa del Grupo EULEN
Avelino Brito, Director General de AENOR, y Mª José Álvarez Mezquíriz, Vicepresidenta Corporativa del Grupo EULEN.
EULEN Seguridad, empresa decana en el sector de seguridad perteneciente al Grupo EULEN, ha implantado con éxito un Sistema de Gestión de la Continuidad del Negocio de acuerdo a la Norma UNE-ISO 22301 que ha sido certificado por AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación).

Este nuevo paso muestra como EULEN Seguridad es una empresa innovadora con un fuerte compromiso con la calidad y la excelencia en la prestación de servicios.

Parte muy importante de este compromiso es garantizar la continuidad de los servicios que EULEN Seguridad presta a sus clientes. Por ello, la implantación y mantenimiento de un Sistema de Gestión de la Continuidad del Negocio, conforme con lo establecido por esta norma, le ayuda a aumentar su resiliencia y a hacer frente a cualquier incidente que pudiese ocurrir.

Así, su principal objetivo es permitir la planificación de respuesta y recuperación adecuada de las actividades y procesos críticos del negocio, ante posibles amenazas que puedan dar lugar a su interrupción parcial o total.

Disponer de un Sistema de Gestión de Continuidad de Negocio, certificado de acuerdo a la Norma UNE-ISO 22301, ayuda a organizaciones de todo ámbito, público y privado, a aumentar su resiliencia y evitar verse abocadas al cese de su actividad, como le viene ocurriendo a muchas organizaciones tras sufrir incidentes como un ciberataque que afecta directamente a las TIC que dan soporte directo a sus procesos de negocio. Pero también previene a empresas que puedan sufrir accidentes de otra índole, presentes en la mente de todos, como los atentados de Nueva York y Washington del 11S, el incendio del edificio Windsor en Madrid o el reciente terremoto de Lorca, que al carecer de un plan de continuidad de negocio no fueron capaces de superar los 13 meses de supervivencia.

La entrega de dicha certificación se ha realizado en las oficinas del Grupo EULEN de la mano de Avelino Brito, Director General de AENOR, a Mª José Álvarez Mezquíriz, Vicepresidenta Corporativa del Grupo EULEN.

AENOR ha certificado la Gestión de la Continuidad del Negocio de una decena de organizaciones de varios sectores, como el de servicios, financiero, sanitario, asegurador, tecnológico o la Administración Pública.

Fuente: leonoticias

Saludos

@MarioMeneses_

«El jefe de #Seguridad siempre ha sido la figura clave en el sector»


 

«La concienciación de los responsables de Seguridad y de que la Seguridad Privada no es solo la vigilancia y su personal, hay una tecnología tras ésta muy importante; las nuevas acciones formativas son fundamentales hay que formarse para dar un mejor servicio con la calidad exigida por nuestros clientes», son en palabras Antonio Cedenilla, presidente del I Congreso Nacional de Jefes de Seguridad, algunos de los objetivos de este primer encuentro profesional. Y es que, tal y como explica en la entrevista, «La seguridad es un ente vivo que tiene el deber de reinventarse y crecer en potencial».

Antonio Cedenilla

Como presidente del I Congreso Nacional de Jefes de Seguridad, ¿cuáles son los objetivos concretos de esta iniciativa?

—Los objetivos son claramente la concienciación de los responsables de Seguridad y de que la seguridad privada no es solo la vigilancia y su personal, hay una tecnología tras ésta muy importante; las nuevas acciones formativas son fundamentales, y es que hay que formarse para dar un mejor servicio con la calidad exigida por nuestros clientes. El jefe de Seguridad al frente de unos departamentos en los cuales cada día hay una mayor exigencia; identificar las acciones formativas es una labor claramente de la figura del jefe de Seguridad. Los vigilantes en las empresas tienen que estar cada día más y mejor preparados, saber qué es lo mejor y más apto en la formación del personal de seguridad es una labor de gran importancia para el futuro de nuestro sector. El control de las armas y las prácticas de tiro. Conocer las armas no lesivas que hay en el mercado, para la protección del personal y de los civiles, es una tarea que se desarrolla a diario, además de dar las órdenes correspondientes de cómo debe actuar el personal de Seguridad Privada en todo momento, pues una mala praxis, puede entrañar demandas judiciales de gran importancia.

—¿Qué aportará al sector el I Congreso Nacional de Jefes de Seguridad al sector de la Seguridad?

—Las iniciativas de abrirse a otros campos de la Seguridad Integral, como son el ADR, la PRL o la Protección Civil entre otros. La seguridad es un ente vivo que tiene el deber de reinventarse y crecer en potencial, ampliando y absorbiendo otros campos de la Seguridad Integral, nos acercamos a la integración de nuevos campos y a la creación de departamentos de Seguridad dentro y fuera de las empresas de Seguridad Privada, sin ir más lejos la seguridad informática, la Protección de Datos o la Responsabilidad Civil Corporativa, sin olvidar los peritajes judiciales o las auditorías de seguridad. Todos ellos son nuevos campos de cultivo formativo que en un futuro no muy lejano se impartirán en los centros de formación o las propias Universidades, dando lugar a las acciones dentro de las empresas de Seguridad Privada.

—¿Qué temáticas se abordarán durante el encuentro? ¿Cuáles con los puntos clave del programa?

—Las temáticas, como anteriormente he dicho, son las nuevas acciones formativas, las nuevas tecnologías, conocer las actuales armas para la defensa y de la protección de su personal, los nuevos rumbos por la que está entrando la Seguridad Privada. Bajo nuestro punto de vista son puntos fundamentales y de esta son objetivo clave tres aspectos: Formación, Tecnología y por último, y no menos importante, la calidad de los servicios.

—¿Qué papel juega el jefe de Seguridad dentro del sector de la Seguridad Privada?

—El papel que juega el Jefe de Seguridad es de gran importancia, siempre ha sido la figura clave en el sector de la Seguridad Privada, pueden haber otras, pero sin duda la más afectada con la nueva ley es la figura del Jefe de Seguridad, ya que son de una especial delicadeza las acciones que este realice y de que sus acciones puedan ser sancionadas, indudablemente estas pueden afectar a las empresas, por el incumplimiento de las normativas o de la ley de Seguridad Privada, ignorando consciente o inconscientemente, o bien por desconocer la ley y la interpretación de ésta, la realización de los trabajos diarios y sus incumplimientos pudiendo ocasionar cuantiosas multas legislativas a las empresa de Seguridad por parte del Ministerio del Interior y ocasionar hasta el cierre de esta.

—¿Qué papel juega el Jefe de Seguridad?

—Creo que el más importante de todas las figuras del sector de la Seguridad Privada, sin desmerecer a nadie.

Fuente: puntoseguridad.com

Saludos

@MarioMenese_

Avanza profesionalización de empresas de #SeguridadPrivada @AMESPseg


 

A partir de 2015 la asociación tiene facultades para capacitar, evaluar y certificar a elementos de seguridad
Lunes, 26 de Enero del 2015.  

La AMESP, Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada,  consolidó un proyecto con el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) avalado por la Secretaría de Educación Pública, que reconoce a la organización como entidad capacitadora, evaluadora y certificadora a nivel nacional.

Al concretar este proceso, ha repuntado el interés de las empresas de seguridad intramuros por certificarse, lo que permite a su vez, avances en la regulación de los corporativos en todo el país, ya que las firmas que cumplen con procesos de calidad se posicionan con mayor demanda en sus servicios.

Además, este logro dará certeza a los usuarios de la seguridad privada sobre la reacción y  las competencias adecuadas de los guardias intramuros ante cualquier contingencia o situación de riesgo en el lugar que custodian, aseveró el presidente de la AMESP, Marcos Ossio Rangel.

Los datos más recientes revelan que las empresas de seguridad privada emplean a más de 500 mil personas y contribuyen con el 1.6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, refirió.

Como entidad certificadora, indicó Ossio Rangel, la AMESP tiene el aval de CONOCER y la Secretaría de Educación Pública (SEP), por lo que podrá incrementar la calidad de los elementos de seguridad privada, y por ende, de las empresas a través de capacitación constante y puntual, cuya acción es coadyuvante con el gobierno federal, así como con los estados.

El directivo precisó que la Dirección General de Seguridad Privada (DGSP) de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) es la única dependencia autorizada por el gobierno federal para reconocer la legalidad de las compañías prestadoras de servicios cuando estos operan en dos o más estados, ya que ninguna entidad privada tiene ese aval. “No se dejen engañar con información mediática y errónea, los usuarios finales pueden marcar al 5484-0300 para solicitar información de las compañías prestadoras de servicios”, añadió.

Como instancia certificadora, la AMESP no sólo beneficiará a sus asociados, sino que lo extenderá a empresas de vigilancia y custodia que no estén en el padrón de la agrupación; el objetivo es mejorar los procesos de seguridad y los servicios del sector, destacó el representante empresarial.

Con ello, la asociación se suma a las tareas que realiza la DGSP en la materia para regular e identificar a los prestadores de servicios de seguridad, puntualizó Marcos Ossio.

De acuerdo con la AMESP, México tiene muchas oportunidades en los rubros de educación y capacitación, por ello atiende estos temas, a efecto de impulsar las competencias y habilidades de las personas cuyos valores en conjunto permitan el uso de los conocimientos y destrezas a favor de la sociedad.

Otro proyecto que fortalecerá la certificación de las empresas de seguridad privada, es la creación de la Cámara Nacional de la Industria de la Seguridad Privada, pues éste organismo sin duda será el eje rector para continuar con el reordenamiento del sector, mencionó.

Estos esfuerzos, remarcó Ossio Rangel, son el marco ideal para lograr un sector fuerte, organizado y profesional, pero sobre todo contribuyen a la competitividad y el desarrollo económico del país.

“La AMESP ha tendido puentes de colaboración con las autoridades para identificar e invitar a las empresas que no cuentan con el permiso correspondiente, a que se registren y se certifiquen, para incrementar la formalidad y responsabilidad empresarial”, puntualizó.

Fuente: revistamasseguridad.com

Saludos

@MarioMeneses_

 

FORMACIÓN ESPECIALIZADA EN #SEGURIDAD.


Solicite más información de este producto

FORMACIÓN ESPECIALIZADA EN #SEGURIDAD. Una exigencia irreversible

Manuel Sánchez Gómez-Merelo

Presidente de ACS (Asociación Española de Centros de Formación de Seguridad)
Vocal de la Junta Directiva de AES (Asociación de Empresas de Seguridad)

El adecuado planteamiento y desarrollo de la formación básica del personal en cualquier sector de actividad ha sido y seguirá siendo imprescindible. En el de la seguridad privada la sociedad demanda, además, una mayor integración, coordinación y especialización que le permita abordar la importante misión y responsabilidad que tiene otorgada: la prevención y protección de las personas y los bienes.

En este sentido, el panorama actual de la formación básica, integral y especializada en materia de seguridad en España, aún presentando mejor nivel que en la mayoría de los países de nuestra Comunidad Europea, ha de pasar por la necesaria revisión de sus modelos y el perfeccionamiento de sus programas.

El punto de partida más importante para el adecuado desarrollo de la formación en seguridad está basado en la verdadera integración y coordinación de la seguridad pública y la seguridad privada en todo su amplio espectro, y esto precisa de un profundo cambio y renovación de esquemas y contenidos docentes, además de exigir de la máxima imaginación y eficacia de las partes implicadas.

Estamos en un sector maduro y profesionalizado donde se requiere que las organizaciones tomen especial interés en optimizar los recursos y ofrecer valores añadidos y, para ello, han de hacerlo con personal cualificado que ofrezca credibilidad y confianza, pues estamos hablando de seguridad.

Tendencias. Formación especializada a coste cero

La situación actual, emergiendo de una crisis que afecta a países y empresas a nivel mundial, obliga a instituciones y profesionales a emprender acciones de manera preventiva, y adecuadas a las actividades del mercado, siempre reactivas ante la crisis que afecta a los distintos escenarios en los cuales debe desenvolverse una organización o actividad de seguridad.

Ahora bien, cuando hay crisis, se dice que existe una mayor sensibilización hacia la formación especializada como inversión, y ésta se ve como la única forma de mejorar. Lo primero, no es del todo cierto, y lo segundo, creo que es demasiado radical ya que la formación es efectivamente una magnífica herramienta para mejorar, pero combinada con otras como, por ejemplo, la innovación y el estudio de los nuevos retos de seguridad.

Para ello, hemos de hablar más del impacto de la crisis en la práctica de la formación y hemos de enfocarlo desde dos perspectivas:

  1. La económica: Las organizaciones buscan la máxima eficiencia en sus cuentas de resultados, y
  2. La docente: La formación ha de sacar el máximo partido en la práctica para contribuir a los resultados de la organización y la eficacia de la seguridad.

Optimización de recursos. Mayor nivel y eficacia al mismo precio

Por otro lado, aunque la formación es un gasto variable y, nos guste o no, es una de las áreas de Recursos Humanos donde resulta más fácil actuar, también es cierto que los presupuestos de formación –sobre todo en las grandes organizaciones- son estables y representan un porcentaje ínfimo de los costes de personal, cuando no está subvencionada o bonificada.

En concreto, la práctica de formación en las empresas de seguridad trata de contener los costes sin dejar de cubrir sus objetivos de formación, atendiendo aquellas necesidades formativas que tengan una relación más directa con los resultados, en detrimento de aquellas otras de dudosa aplicabilidad en el corto plazo y cuyos costes individuales, a su vez, sean elevados.

Debemos asumir cuanto antes que es contraproducente para nuestras organizaciones identificar formación con gasto, pues se trata de todo lo contrario: Es una inversión que nos aporta un retorno inmediato en nuestro entorno laboral y en la implicación del personal, así como un desarrollo que capacita a las personas y organizaciones para continuar creciendo y nos permite adaptarnos de manera eficiente a cambios del entorno que afectan a nuestra capacidad de reacción y eficacia.

Hay que tener en cuenta que el modelo productivo actual, basado en la innovación tecnológica y la integración de la seguridad, necesita de personas con alto nivel de polivalencia y flexibilidad, a lo que contribuye de forma importante el buen uso, la planificación y la optimización de los recursos formativos.

La formación básica impartida por distintos colectivos de formadores actualmente viene sustituyéndose por una formación mucho más personalizada y especializada, impartida por consultores relacionados estrechamente con la actividad, de forma que se cuente con un mayor conocimiento e impacto en el resultado.

Las acciones se deben enfocar a la eficiencia de la formación, teniendo en cuenta la medición de las mismas, a través de indicadores de medición, para valorar el cumplimiento y el retorno de la inversión.

La formación en los próximos años tenderá a fomentar la implicación del empleado en su propio desarrollo profesional. El aumento irreversible de las nuevas tecnologías en la implantación de programas formativos y el crecimiento exponencial del e-learning para programas on-line y semipresenciales será irreversible.

No obstante, hay que tener en cuenta como aspectos positivos, que en España se cuenta con una notable infraestructura de centros de formación y una amplia e interesante bolsa de profesores acreditados, especializados y con una importante experiencia en materia de seguridad pública y privada.

Nueva base normativa. Nuevas legislaciones y exigencia

Una nueva oportunidad para la consolidación de la formación profesional y especializada en materia de seguridad sin duda son los momentos de cambio, que producen avance y desarrollo de la legislación y normativa. En la actualidad, esto se manifiesta principalmente, tanto en el desarrollo y aplicación de la Estrategia de Seguridad Nacional ESN2011, como en la Ley 8/2011 de Protección de Infraestructuras Críticas y en la nueva Ley 5/2014 de Seguridad Privada, así como la inminente nueva Ley de Seguridad Ciudadana.

Una oportunidad que, en todos los casos, pone en valor la importancia de la cualificación profesional y el grado de conocimiento correspondiente como base para el desarrollo reglamentario y la eficacia requerida.

Nuevas necesidades. Demanda obligada

La especialización de la formación es una característica de nuestro tiempo, y la especialización en las seguridades es una forma de mejorar profesionalmente y de adaptarse a las necesidades, actuales y previsibles, de una demanda cada día más selectiva y exigente.

Esta especialidad exige un trabajo permanente y riguroso que cuenta con una importante base cultural que, por otra parte, hay que complementar constantemente. Así, el personal de seguridad –salvo excepciones- no puede llegar a la plenitud profesional más que después de una formación especializada y años de experiencia.

En este sentido, hay que señalar que el hecho de que se esté demandando el desarrollo de la formación de seguridad como especialización mucho más que en otros colectivos, tiene que ver con la realidad social y económica, y la exigencia de nuevas soluciones.

La formación de seguridad especializada debería considerarse como una de las “estrellas formativas” para el sector de las seguridades en este nuevo milenio en el que vamos avanzando con diversas dificultades.

En este sentido, desde hace varios años, algunos centros de formación y profesores especialistas venimos llevando a cabo, principalmente en España, diversas iniciativas que han procurado incitar a la reflexión y consolidar acciones formativas de especialización en seguridad.

Ahora en concreto, la práctica de formación ha de ser más eficiente, académicamente hablando, sin por ello renunciar a los grandes retos, y focalizando la formación en la cobertura de las necesidades de desarrollo de competencias que faciliten la adecuación a los puestos de trabajo, la mejora en el desempeño y la consecución de mayores grados de eficacia.

En este sentido, las prioridades formativas se deben dirigir hacia la formación técnico-operativa, es decir, aquellas que permitan desarrollar destrezas para desempeñar las nuevas exigencias y responsabilidades con menores recursos y mayor efectividad. En este marco, encaja todo tipo de formación orientada a la eficiencia de los procesos operativos y de actividad, tanto a nivel individual como colectivo.

Y, para facilitar el desarrollo, la formación especializada debe generarse en un ámbito de innovación y los resultados prácticos deben ser comprobables. Como sentenció Peter Drucker, “si no lo puedes medir, no lo puedes gestionar”.

Por todo ello, consideramos que la respuesta tiene doble vertiente; por un lado, aumentar la presencia de titulados medios para poder cubrir las necesidades tanto del modelo económico como del propio mercado y, por otro, potenciar los perfiles laborales de alta cualificación.

Es necesario, por tanto, que las principales líneas de formación para este próximo futuro tiendan a dar cobertura a los nuevos retos y demandas emergentes.

Reinvención. Más con menos y eficacia garantizada

Desde el punto de vista de la eficacia operativa, debemos tener en cuenta un cambio de estrategia general. Es necesario enfocar recursos y esfuerzos en prioridades que definirán el éxito o fracaso de la organización ante las nuevas exigencias de seguridad.

Pero, también desde el punto de vista empresarial esto es un axioma incontrovertible. De todos es conocida la importancia clave de la formación –sobre todo especializada- para la mejora y desarrollo de las competencias profesionales de nuestro personal, lo que nos conducirá sin lugar a duda al progreso de la competitividad de nuestras organizaciones.

 Desde nuestro conocimiento de la formación en seguridad, debemos animar a las empresas y profesionales a continuar desarrollando acciones formativas de especialización bien planificadas y orientadas al desarrollo y el no estancamiento del personal y de la empresa, puesto que, todo ello redundará en el mantenimiento e incluso en el crecimiento sostenido, aún en períodos de mayores dificultades como el que vivimos en el que los retos y la exigencia de seguridad están incrementados.

No podemos olvidar que el sentido de nuestra existencia y objetivos profesionales como docentes en el ámbito de las seguridades, consiste en ayudar a hacer una mejor seguridad para lograr el bienestar de los ciudadanos, así como en aportar una cultura basada en la prevención.

Una mejor seguridad que esté alineada con los objetivos de la organización; que cuente con el usuario; que cubra todos los ámbitos del individuo; que esté compuesta por diferentes acciones; que sea innovadora; que posibilite el seguimiento; que favorezca la transferencia al puesto de trabajo; que permita la medición de resultados; y que implique al individuo en su desarrollo.

Una formación eficiente y eficaz que ha de ser mesurable y sostenible buscando el impacto organizativo a corto y medio plazo.

En definitiva, la formación especializada en seguridad no es fundamentalmente un problema de asignación de recursos, sino de voluntades, liderazgo y competencia profesional.

Fuente: manuelsanchez.com